Un país con mil paisajes posibles-Parte III
Y se va la última!!! La última de este país maravilloso que nos dejó tantas anécdotas. Y en mi anterior entrada, había quedado justo en la noche que volvíamos de visitas a varios pueblitos dentro de la isla sobre todo, de aquellos que se afincaban al sur. Para ese momento, mi ojo derecho estaba ya completamente cerrado, pareciéndome a una boxeadora que había peleado por el título mundial, más que a una simple turista argentina. Debido a mis medicaciones, sobrellevo varios efectos secundarios: resequedad extrema en la planta de mis pies y la palma de mis manos y sequedad en mis ojos, por lo que lagrimeo continuamente. Así que a todos lados, siempre llevo las cremas necesarias y mis gotas para los ojos. Por ello, apenas llegamos decidí ponerme esas gotas para ver si podía ver mejor para cocinar. Por suerte, a la media hora, podía ver con los dos ojos. Pero a la mañana siguiente, desperté igual o peor. De todos modos, después del desayuno, salimos muy temprano para el puerto de...